Ellos son Hugo Orlando Gatti y Ubaldo Matildo Fillol. Dos fenómenos. ¿Quiénes hubieran sido, si no?
Los dos arqueros comparten el récord de penales atajados en su carrera. Ambos, El Loco y El Pato, consiguieron conjurar 26 penales.
Hay una diferencia a favor de Fillol: jugó menos encuentros (589 partidos, contra 725 de Gatti). También le ejecutaron menos penales (107 contra 131).
El Pato también tiene el récord de penales atajados en una temporada. Fueron seis, jugando para Racing, durante el Metropolitano de 1972. Anote: Héctor Scotta de San Lorenzo, Juan Ramón Verón de Estudiantes de La Plata, José Santiago de Lanús, Rubén Suñé de Boca Juniors y Rubén Délfor Bedogni, también de Estudiantes. Salvo el primer encuentro ante los pinchas, que igualaron 0 a 0 en 1 y 57, en el resto de los partidos ganó la Academia.
Fillol también le tapó un penal definitorio al polaco Kazimierz Deyna, en la Copa del Mundo 1978. En el último partido de su carrera le desvió un penal a Rubén Polillita Da Silva, rubricando una actuación descollante que sirvió para igualar el récord.
Seamos justos con el Loco, que tiene sus penales atajados para la historia. Como aquel al brasileño Vanderley en la definición de la Copa Libertadores 1977. O el penal que le tapó, atajando para River Plate, al peruano Héctor Chumpitaz de la Universidad de Lima. Con el empate 2 a 2 entre millonarios y peruanos, la Academia accedió a las finales de la Copa Libertadores de 1967. Sin olvidar que fue Gatti quién le ahogó a los cuervos el último grito en el Viejo Gasómetro de Avenida La Plata al atajarle un penal a Hugo Coscia en la función final del Wembley porteño.
Dos estilos, dos enormes arqueros. El Loco y el Pato. Dueños de un mismo récord.
Por Carlos Aira
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