Lanús. 21 de agosto de 1994. Penúltima fecha del Clausura 1994. La imagen es pura desazón. Las camisetas ya estaban en la tribuna. Diego Capria, José Luis Calderón y el uruguayo Adrián Paz no pueden dejar de llorar. Había una razón: luego de 39 años, Estudiantes de La Plata se iba al descenso.
Esa tarde, en la vieja cancha granate de madera, Lanús y Estudiantes igualaron 3 a 3. Gabriel Schurrer y un par de veces Martín Vilallonga convirtieron para los locales. Rubén Capria, y otro par de goles, esta vez del cordobés Victor Hugo Ferreyra - el último una chilena inolvidable sobre la hora - le dieron forma al marcador. Los pincharratas volvieron en un año a Primera División…
Un Buraco en el Tiempo…




